Cabalgata indignada

Cargadito de regalos, el Grupo de CulturaSol también estuvo allí. Y sucedió que dos  compañeras del grupo fueron agraciadas con las porras de los Cuerpos de Seguridad del Estado. Por suerte las dos están bien, y el dolor que sienten no es tanto físico, como íntimo y profundo por el abuso y desmesura que vivieron en propia espalda.

La Cabalgata finalmente salió porque éramos muchos y queríamos demostrar una vez más que la calle es nuestra, y conseguimos que fuera la fiesta que tenía que ser. Nosotr@s repartimos nuestros sobres regalo, nuestras tarjetas de regalo y participamos encantand@s.